CUANDO LA SANIDAD NO FUNCIONA

 

Aprenda a reclamar

 

Todo paciente está en su derecho a reclamar cuando considera que ha sido víctima de una negligencia médica o que la calidad asistencial no ha sido la adecuada, tanto en el caso de la Sanidad Pública, como en la Privada. De hecho, son estas reclamaciones las que hacen posible subsanar las deficiencias y mejorar los servicios, por lo que debemos perder el miedo a hacerlas. Reclamar es un derecho del paciente y muchos no lo hacen por miedo a ‘represalias’ o por pensar que no es útil. Siempre lo es y si considera que su reclamación ha ocasionado una relación tensa con su equipo médico, solicite un cambio de facultativo.

 

¿He sufrido una negligencia?

Antes de reclamar, debemos considerar si estamos ante una negligencia médica o no. No todos los daños ocurridos en un acto médico vienen de una negligencia. Para poder decir que estamos ante una negligencia médica debe existir un daño: la falta de educación del personal médico o el “estuvo a punto de ocurrir una desgracia” no son negligencias.

Para que un daño se considere negligencia médica:

  1. La causa tiene que ser una actuación o una omisión médica.
  2. Además, debe ocurrir un elemento negligente: el médico debe haber actuado sin cumplir con las normas que rigen su profesión.

 

Si el acto médico por el que queremos reclamar no cumple estas características, no estaríamos ante una negligencia, pero sí puede ser objeto de una reclamación ordinaria, que no da derecho a indemnización, pero que puede ayudar a que se mejore el servicio.

 

Cómo reclamar

De manera ordinaria o con una reclamación de responsabilidad patrimonial, siendo la primera la más habitual, ya que se va a poder presentar siempre que hayamos sufrido una irregularidad. La haremos por escrito, con el formulario de los centros de la Comunidad de Madrid, entregándola en mano en Atención al Paciente, por correo al propio centro o a la Dirección General de Atención al Paciente o telemáticamente, en la página de la Consejería de Sanidad.

Si se trata de un centro privado, una de las copias se tiene que entregar en el propio centro, otra debe remitirse a la Dirección General de Atención al Paciente de la Consejería de Sanidad y otra se queda en poder del interesado.

 

Responsabilidad patrimonial

Si la reclamación es a causa de un daño grave y creemos que deberían indemnizarnos, tenemos que formular una reclamación de responsabilidad patrimonial, que se inicia con un escrito al centro sanitario o a la Consejería con los hechos y pidiendo una indemnización. En esta fase no es necesaria la presencia de abogados ni procuradores, pero sí es muy recomendable que reciba algún tipo de asesoramiento legal.

En caso de que nuestra reclamación sea rechazada o de que la cuantía nos parezca inadecuada, podemos presentar un recurso contencioso-administrativo y, en caso de que este tampoco surta efecto, deberemos acudir a la vía judicial, para lo que obviamente sí necesitamos abogado y procurador.

Si se trata de un centro privado, podemos poner una reclamación ordinaria contra el médico o el centro, mediante carta a la dirección del centro, siendo aconsejable mandar copia a su compañía de seguros. Sin embargo, si creemos que el daño que nos han causado reviste importancia, debemos realizar una reclamación por responsabilidad civil extracontractual.

 

La vía penal

En casos muy graves, en que consideremos que se requiere inhabilitación y pena de prisión para el médico, deberemos recurrir a la vía penal. Este tipo de reclamaciones sólo pueden producirse cuando estimamos que el profesional sanitario ha incurrido en actuaciones o hechos descritos en el Código Penal. Nos estamos refiriendo a homicidio por imprudencia profesional, lesiones durante las pruebas diagnósticas, omisión del deber de socorro o vulneración profesional.

En función del delito cometido y de las circunstancias en que se produjo, el profesional puede ser condenado a pena de cárcel, inhabilitado u obligado a indemnizar al paciente o familiares económicamente.

Si quiere denunciar por la vía penal, es recomendable que acuda a un asesor jurídico que analice la viabilidad del caso y estime si la denuncia está fundamentada.

Ana Sebastián

Author: Ana Sebastián

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