INTOXICACIONES ALIMENTARIAS

De picnic, con cabeza

Las altas temperaturas que se producen durante el verano constituyen un peligro real para el desarrollo de microorganismos, que si no tenemos la suficiente precaución pueden provocar una intoxicación alimentaria. A estas altas temperaturas se le añade, convirtiendo así el verano en una época crítica, el hecho de que es en esta época cuando más solemos salir a comer fuera de casa. Una escapada al campo, una merienda en la piscina, un cumpleaños al aire libre… hacen que los más descuidados puedan llegar a poner en peligro su salud, si no se toman las debidas precauciones. Conscientes de ello, desde la Agencia Española de Consumo Seguridad Alimentaria y Nutrición se viene a recomendar una serie de normas, de sencillas precauciones, con las que evitar numerosas enfermedades provocadas por una inadecuada manipulación o conservación de los alimentos.

Como decíamos, las altas temperaturas favorecen la proliferación de microorganismos, por lo que será de vital importancia conservar la cadena de frío. Para ello, es recomendable que justo antes de salir se guarden en la nevera portátil los alimentos que necesiten frío. Para estas neveras, se utilizarán preferentemente acumuladores de frío pero si se usan cubitos de hielo, hay que asegurarse de que el agua derretida no entre en contacto directo con los alimentos.

Ya en el campo, la piscina o la playa, debemos coloca la nevera a la sombra y mantener en su interior los alimentos hasta inmediatamente antes del cocinado o de su consumo, evitando abrir innecesariamente la nevera portátil, perderemos frío cada vez que lo hagamos.

Antes de salir
– Mantener los alimentos cocinados en el frigorífico hasta última hora.
– Cuajar bien la tortilla y consérvala en la nevera hasta el momento de salir y pasarla a la nevera portátil.
– Utilizar recipientes adecuados para guardar cada alimento, separando además alimentos crudos y cocinados y evitando que entren en contacto con el agua de los hielos, por ejemplo.
– Lavar adecuadamente toda la fruta y verdura.

De picnic
– Higiene. Como siempre, las personas que manipulan alimentos deben mantener una higiene adecuada, lavándose bien las manos con jabón y agua limpia y secándolas preferiblemente con paños de un solo uso.
– Especial atención al agua. Es conveniente llevar botellas si se desconoce si existen fuentes de agua potable en nuestro destino. Si no las hay, habrá que utilizar el agua de las botellas tanto para lavarse las manos como para cocinar o consumirla directamente.
– Evitar la contaminación cruzada. Separe alimentos crudos de los ya cocinados y utilice platos y cubiertos distintos si se van a manipular en su salida.
– Evite alimentos con huevo crudo, como la mayonesa o algunas salsas.
– Evite que animales o insectos estén en contacto con los alimentos.

Y si hace barbacoa…
– Utilice maderas preferiblemente no resinosas, de primer uso, sin restos de barnices ni pinturas.
– No anticiparse sacando la carne o el pescado crudo de la nevera y dejándolos al aire libre. Hágalo cuando las brasas ya estén preparadas.
– Ojo al punto de las carnes. Determinadas carnes requieren que su interior alcance una temperatura determinada, por lo que no será recomendable su ingesta si están poco hechas. Por el contrario, si quemamos demasiado la carne, si se ‘churrasca’ pueden aparecer sustancias con efecto cancerígeno. Las carnes deben tener un color uniforme en toda su superficie y, si es necesario, haga pequeños cortes para comprobar el cocinado.
– Evite la contaminación cruzada, no uses las mismas pinzas, bandejas, cuchillos,… para los alimentos crudos y los cocinados

Patricia Esquiliche

Author: Patricia Esquiliche

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