NUESTROS DERECHOS FUNDAMENTALES POR LA LEY DE PROTECCIÓN DE DATOS Y CÓMO PODEMOS EJERCERLOS

La Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales, es la normativa de aplicación en España relativa a la protección de las personas físicas en relación con el tratamiento de sus datos personales, algo reconocido como un derecho fundamental en el artículo 18.4 de la Constitución Española.

Esta Ley Orgánica es una adaptación al ordenamiento jurídico Español del Reglamento (UE) 2016/679, sobre la protección de las personas físicas respecto al tratamiento de sus datos personales, como a la libre circulación de estos, por la que se garantiza a la persona el control sobre sus datos y sobre su uso y destino, para evitar el tráfico ilícito de los mismos o lesivo para la dignidad y los derechos de los afectados. De esta forma, el derecho a la protección de datos se configura como una facultad del ciudadano para oponerse a que determinados datos personales sean usados para fines distintos a aquel que justificó su obtención.

 

  • Principales derechos en materia de protección de datos personales.

Para garantizar a cada uno de nosotros la protección de nuestros datos personales, se establecen en la citada ley ciertos derechos que vienen regulados en los artículos 13 a 18, los cuales vamos a detallar a continuación: 

– El derecho de acceso: es el derecho que tenemos las personas a solicitar información relativa a si el responsable de un fichero, está tratando nuestros datos o tuviera información sobre los mismos, con el fin del tratamiento de estos. Gracias a este derecho de acceso, también podemos ser conocedores de qué datos personales nuestros disponen, los destinatarios a los que se les han comunicado estos datos y el plazo de conservación de los mismos, (que normalmente suele ser un plazo máximo de 5 años). 

Además, gracias a este derecho, se nos debe informar de la posibilidad de solicitar la rectificación, supresión, limitación u oposición de nuestros datos personales, a ese responsable del tratamiento, así como la información del origen cuando los datos no se hayan obtenido por parte del interesado

Igualmente, los responsables de los ficheros tienen la obligación de informarnos sobre nuestro derecho a presentar una reclamación ante la autoridad competente de control, que en España es la Agencia Española de Protección de Datos.

El derecho de rectificación: podemos ejercer este derecho cuando obtenemos información de nuestros datos personales del responsable o registro donde se encuentren y consideremos que son inexactos, incorrectos o incompletos.

El derecho de supresión/cancelación: también podemos ejercer nuestro derecho al olvido”, en el momento en el que ya no sean necesarios en relación a los fines para los que fueron recogidos o tratados, (por ejemplo, cuando hemos terminado de hacer un curso en una academia de idiomas y no queremos que tengan nuestros datos personales), a no ser que existan motivos legales legítimos que prevalezcan sobre nuestros derechos o intereses.

De la misma forma podemos ejercer el derecho de supresión cuando nuestros datos hayan sido tratados ilícitamente, (como por ejemplo una compra o contratación fraudulenta de un suministro que evidentemente se ha hecho sin nuestro conocimiento o autorización), o a consecuencia del cumplimiento de una obligación legal.

No obstante, podemos encontrarnos con que nos denieguen la supresión de nuestros datos personales, cuando el tratamiento fuera necesario para ejercer la libertad de expresión e información, por el cumplimiento de obligación legal, por razones de interés público en el ámbito de la salud pública o con fines estadísticos, de investigación científica o histórica o para la formalización, ejercicio o defensa de reclamaciones. 

– El derecho a la limitación del tratamiento: este derecho procede cuando impugnamos la exactitud de los datos personales o cuando el tratamiento de los mismos se está llevando a cabo de forma ilícita, pero nos oponemos a la supresión solicitando en su lugar la limitación de uso. Así como cuando el responsable no necesite nuestros datos, pero nosotros sí necesitemos que sean tratados para la formulación, ejercicio o defensa de reclamaciones.  Cuando hayamos obtenido la limitación del tratamiento de nuestros datos personales sólo podrán ser tratados con nuestro consentimiento. 

El derecho a portabilidad de datos: por el cual podemos recibir los datos personales que hayamos facilitado a un responsable del tratamiento en formato de uso común y lectura mecánica y a transmitirlos a otro responsable cuando hemos prestado nuestro consentimiento y se realice por medios automatizados cuando sea técnicamente posible. 

El derecho de oposición: en este caso, podremos solicitar la oposición al tratamiento de nuestros datos personales y el responsable dejará de tratarlos, salvo por motivos legítimos que prevalecen a nuestros intereses o derechos o para la formulación, ejercicio o defensa de reclamaciones. También en el caso de que el tratamiento de datos tenga por objeto la comercialización directa de productos, incluida la elaboración de perfiles relacionados con la propia comercialización. 

Podremos ejercer el derecho de oposición al tratamiento de nuestros datos personales, cuando son tratados con fines de investigación científica o histórica o fines estadísticos relacionados con nuestra situación particular a excepción de que se traten por razones de interés público. 

Para finalizar, tenemos derecho a no ser objeto de una decisión basada en el tratamiento automatizado, (medios tecnológicos sin intervención humana), que nos afecte jurídicamente, a no ser que sea necesaria para la celebración de un contrato entre el responsable del fichero y nosotros, que esté autorizada por normativa o que hayamos dado nuestro consentimiento explícito para ello.

 

  • ¿Cómo puedo ejercitar mis derechos?

Para el ejercicio de los derechos citados anteriormente, debemos dirigirnos al responsable del tratamiento de nuestros datos. La forma de dirigirnos siempre será mediante un escrito firmado, incluyendo todos nuestros datos personales y adjuntando copia de DNI por ambas caras, para acreditar nuestra propia identidad.

 

  • ¿Qué ocurre si el responsable del fichero no actúa conforme a lo solicitado?

Tanto en caso de habernos dirigido al responsable del fichero y este no haber actuado conforme a la ley, como en caso de no estar conformes con la decisión del responsable del tratamiento en cuanto al ejercicio de nuestros derechos o no haber recibido respuesta por parte del mismo, podemos dirigirnos a la Agencia Española de Protección de Datos, que es el organismo encargado de velar por el cumplimiento de la legislación sobre protección de datos. 

Para interponer una reclamación en este organismo contra el responsable del fichero, tenemos que presentar un escrito que recoja los hechos que se quieren reclamar, así como lo que solicitamos. Este escrito además deberá contener nuestros datos personales, la dirección a efectos de notificaciones, los datos de identificación del presunto responsable, el lugar, la fecha y la firma del interesado. Es muy importante acompañar este escrito de todos los documentos o cualquier otro tipo de prueba o indicio que permita corroborar los hechos objeto de la reclamación.

Esto se podrá presentar mediante el Registro Electrónico habilitado en la propia página web de la Agencia Española de Protección de Datos, (para lo que se necesita certificado digital), o podrá ser remitido a través de las oficinas de asistencia en materia de registro de las Administraciones públicas, en las oficinas de Correos o en las representaciones diplomáticas u oficinas consulares de España, si se encuentra en el extranjero.

 

Si tienes cualquier duda o consulta al respecto, no dudes en ponerte en contacto con nuestro Gabinete Jurídico. ¡Te la resolveremos de forma totalmente gratuita!

Javier Rey

Author: Javier Rey

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